
Se trata, sin duda, de uno de los mejores músicos y compositores españoles contemporáneos. Capaz de convencer y seducir tanto al público underground como al mainstream, de aunar la esencia del cantautor clásico y el rock independiente.
Hablar de Nacho Vegas es hablar de uno de los talentos más sobresalientes que ha dado España en los últimos años y que, pese a su juventud, ha sido protagonista de alguno de los momentos más interesantes en el panorama musical de la pasada década.
Desde que la urgencia juvenil le llevara a coger una guitarra como medio de expresión y esconder su timidez tras una melena rubia ha formado parte de grupos míticos como Eliminator Jr, Manta Ray o Diariu. Autor prolífico, en solitario ha publicado cuatro álbumes – Actos Inexplicables, Cajas de música difíciles de parar, Desaparezca aquí y el reciente El Manifiesto Desastre-, así como numerosos eps. De carácter inquieto, ha puesto en marcha varios proyectos musicales junto a amigos como Fernando Alfaro, Bunbury o Christina Rosenvinge. Es también impulsor de la banda Lucas XV, junto a la que ha recuperado y actualizado el cancionero popular asturiano.